La mar salada

Después de haber terminado unos cuantas publicaciones, tareas y labores variadas que quedaron pendientes tras el cambio de vida en este 2012, esta semana que viene se presenta deliciosa con el rescate de la obra de Olga Catalán, el cuento El Tío Henry, cuyas ilustraciones y diseño final del cual me encargo, deben estar acabadas para Sant Jordi.

Para retomar este proyecto, ayer hice mi primera inmersión en el mar cuyas aguas congeladas me acogieron poderosamente, como siempre.

Renovada, feliz y lista para empezar otra maratón creativa, me preparo además para disfrutar de estas ilustres obras: El circo de la noche de Erin Morgenstern (cortesía de la libreria Monstruo Olga) y El mundo amarillo de Albert Espinosa.

Por supuesto, el ocio no queda relegado y los Ruteros nos estamos preparando para la gran fiesta de aniversario en la Antigua Fábrica de Cerveza Damm, el próximo 20 de abril. Iré con mi gamba negra, el regalito de Judit y Marcos, diseñada por Sadako.